miércoles, 9 de mayo de 2007

Se ajusta como dinero a mi cuenta corriente

Leyendo el blog de Pedro me enteré de las nuevas andanzas de Courtney Love, la "viudísima" global, por encima de pantojasy demás. En su entrada aparece esta foto, que según dicen hará medrar las visistas a tu página de forma espectacular. Bueno, a mí me viene bien para ir definiendo el concepto de biodesagradable con imágenes. Estoy preparando una entrada que recoja una serie de conceptos relacionados con biodesagradable. Para abrir boca (y que el vómito fluya mejor), la foto:

martes, 8 de mayo de 2007

El hombre, ¿araña?


Aunque había prometido que tras salir del cine, me iría para casa, no lo pude cumplir. El viernes fui a ver Spiderman 3, y he tenido que esperar hasta hoy para ver si la reflexión me hacía cambiar de idea sobre la película, pero no. ¡Maldita la hora en que fui a verla! De las dos entregas anteriores sobre el el pipiolo con superpoderes sólo había aguantado media hora, pero decidí darle una oportunidad. Supongo que fue con la esperanza de ver una batallas dignas, con unos efectos especiales de carallo.

Pero me estoy adelantando. Lo primero es lo primero, la trama. Aquí es cuando debería dejar un espacio en blanco por que si la resumo, os tendré que contar hasta el minuto ciento veinte de los ciento cincuenta de la película. Pero eso de que a Peter Parker le sale el lado oscuro y esas cosas, ni idea. Lo único que le pasa es que luce un peinado más casual, como de joven modernete e incluso algo emo. Y lo peor es que se pone a bailar de tal forma que me preguntaba si estaba viendo a Spiderman o a La Máscara (una película muy superior y con efectos especiales que si que marcaron un antes y un después). Vamos, que lado malo= lado travolta. Primer repelús espinodorsal.

Las diferentes tramas están tan mal engarzadas que siempre te estas preguntando que coño hacen los demás. También se debe a que lo que te muestran es tan aburrido que preferirías ver que hace cualquier traseunte de esa ciudad que lo que están haciendo nuestros ¿amigos?. La relación entre Peter y MJ (ya podía Michael Jordan, que hubiera ganado un montón, como Space Jam) es casi tan ñoña y falsa como la de Karina con cualquiera de sus novios-o-lo-que-fueran. Y contratan a la macica de Bryce Dallas Howard, le ponen un peinado morboso a dolor y a penas nos la enseñan (y la película dura 150 minutos, repito, 150 minutos, oiga). Luego están los toques de comedia. Aquí son tna estravagantes que, a ratos, parece que estamos viendo una película tipo Scary Movie pero de superhéroes. Y por último, los giros de guión, aunque pueden ser llamados los by-the-face. La gratuitidad de ciertos giros y desarrollos narrativos no resiste ni el análisis de un niño (los comentarios en la sala asi lo demostraban, entre bostezos y toses, y algun rechinar de dientes).

Los actores vamos a dejarlos por que no quiero escribir el post más largo de toda la historia internetera. Así que resumo: que alguien les atize con una pala en todo el careto, a ver si ganan en expresión facial. Por cierto, elevo a los jueces la solicitud para que Tobey Maguire sea declarano nuevo rey de entre los actores de dos gestos (el sorprendido y el de "yo tenía que comprar algo,pero ahora no me viene"), puesto vacante desde que Mel Gibson se pasó al levantamiento de copas,... digo, de ego, ...esto, de mierda.

Y para ya acabar, los efectos especiales son una tomadura de pelo y cantan más que un pepero en una herriko-taberna. Y lanzo una pregunta al vuelo ¿donde están los 300 millones de dólares que costó la película? Preguntenle a Sam, a Tobey y a Kirsten, por que los demás no han visto un duro, fijo.

lunes, 7 de mayo de 2007

...pero sigo siendo el rey

Cuando todo parece perdido es el momento en el que los caballeros se alzan y dejan las cosas claras. En el informativo de viernes Iñaki Gabilondo volvió a dejar claro que dos mil millones de moscas pueden estar equivocadas si siguen a una mosca cojonera.


viernes, 4 de mayo de 2007

La gente sigue sin aprender

En los últimos días un email nos dice que si somos víctimas de un atraco en un cajero automático, podemos alertar a la policía si marcamaos nuestro número clave al reves. Esto no es más que una nueva leyenda urbana como nos indican en esta información desde Colombia.

A ver cuando aprendemos. Si es que hay gente que merece todo lo que le pasa.

Y ya que hablamos de gente que no aprende, recemos todos por el pronto fallecimiento del señor Aznar a manos de un conductor borracho al que nadie es quien para decirle a que velocidad conducir ni cuanta copas se puede tomar. Si es que cuanto más enanos, más cabrones.


¿Qué me pasa, doctor?

Ayer fui al psiquiatra. Le comenté que creo que soy esquizofrénico o algo así. Oigo voces en mi cabeza que me susurran cosas malas, veo alucinaciones y tengo una extraña sensación de que mi vida es controlada por seres superiores. "Tengo miedo y no se que hacer", le dije. Me miró con esa cara de frontón que ponen los loqueros y me invitó a que continuara con la perorata. "Y creo que sufro un trastorno de múltiple personalidad". Si a veces me pregunto si soy de izquierdas o de derechas o de centro o estoy en un rincón, castigado con los brazos en cruz. "Aparte de esto, cada día estoy más apático, ¿no será depresión? Por que siento que no tengo fuerzas para nada".

El doctor me miró y cambió ligeramente su expresión. Su cara tomo un rictus parecido al de Carlos Sobera cuando espera a que el concursante diga su opción. Sí, esa mezcla entre tensión por la espera y disimulo, que transmite sólo una cosa: si no me pagaran, y bien, por hacer esto, los caretos los iba aponer su madre.

Tras unos segundos de incertidumbre, el doctor me pidió que relatara como era mi vida un día cualquiera. "Oh, eso es fácil. Me levanto; me ducho; desayuno; trasteo en internet; veo algún capítulo de alguna serie yanqui; como; veo más capítulos o alguna película; quedo con algún amigo; ceno; más películas y series; leo un rato y me acuesto. Esto es así de lunes a viernes, pura rutina". Entonces la cara del doctor se iluminó. Una extraña sonrisa surgió en ella. "Bien, problema resuelto. No le pasa nada. Sólo es un ciudadano NORMAL".

Si amigos, hoy en día ser normal es todo esto y más. Cuando tenga que pagar una hipoteca, sacar adelante a una familia y pagar mis impuestos todos estos síntomas se agudizarán. Aparecerá la oligofrenia y la alienación. Pero es aquí cuando surge también lo bueno, cuando el ciudadano de a pie se eleva sobre la masa y reclama su puesto. Entonces, y no antes, será cuando mis semejantes me respetarán, incluso puede que me den un premio, o me dediquen una calle. Me convertiré en uno de esos faros de la sociedad y la opinión pública. Una máquina de decir sandeces y perogrulladas, pero las esconderé bajo un lenguaje frlorido y pomposo que haga sentirse al ciudadano medio un ser inferior. Es un buen futuro. Porque cuando sea mayor, quiero ser un ciudadano ejemplar.

jueves, 3 de mayo de 2007

Si tengo una hija fea, le diré que se haga popera.

Tras este título tan rimbonbante como verso de Baudelaire, o como se escriba, se esconde una máxima que todo padre de a bien debería conocer. En estos tiempos que corren volvemos a unos tiempos en donde las feas vuelven a tener su lugar en el Olimpo de los Güays. Como había ocurrido con anterioridad en los años sesenta- setenta con la explosión hippie, y en los ochenta en general (en esa década no se salva ni dios), las feas están de enhorabuena.

Alguno que no haya reflexionado sobre este tema puede que se este preguntando cual es la razón que me lleva a afirmar tal cosa. La respuesta es sencilla: el uniforme popero y, sobre todo, los diferentes peinados que cubren parcial o totalmente la cara ayudan a estas chicas no muy agraciadas en los físico a triunfar. ¿Cómo? Es difícil remarcar todas las causas pero me aventuraré con algunas: el uniforme incluye ciertos elementos que desde hace tiempo se consideran fetichistas como la corbata, vestidos de colegio (ou yeah), tutús (si y yo-yó´s) y un cierto look desarreglado-pero-muy-limpio-eso-si que les da un no sé qué, que qué sé yo que nos gusta. La adopción del uniforme poperil ayuda a que pase desapercibida la casi total carecia de pecho de la que adolece este sector femenino. Así como el look andrógino que ayuda a que esa cara, más digna de un Picasso que de un Monet, no parezca atractiva. La realidad es que muchos, al día siguiente, cuando nos despertamos y miramos a la chica bañadas por la luz de la mañana nos volvemos a preguntar: ¿qué he hecho mal?.

Otro elemento es la actitud. Van de duras pero luego, lo mismo de siempre. Uno va tener que hacer el trabajo sucio (¿para cuando una verdadera liberación femenina?) y acercarse. Darle conversación y sacar temas como los strokes y cosas por el estilo (no saben hablar de temas con una antigüedad mayor a cinco años). Pero nos acaban engatusando. Bueno, eso no es muy difícil teniendo en cuenta como somos los tíos.

Pero el elemento, más que ningún otro, que hace que triunfen es que las feas siempre son más agradecidas, ¿o no? Y eso lo sabemos todos. Y como este sector está compuesto en un ochenta por ciento de chicas feas o poco agraciadas, las posibilidades de triunfar se disparan.

Sí, si tengo una hija fea, le diré que se haga popera,
que lleve camisetas con muchas rayas,
y se deje un flequillo que le tape la cara,
y con la corbata siempre dispuesta
a escucharse el último de Los Planetas.
(Como ponga música a esto me voy a forrar,jejeje)

Mambrú volvió de la guerra...

...y parece que fue a Vietnam.

Ayer me volví a encontrar con Mambrú, ese procánido entre los cánidos, ese atleta del ladrido y la brutalidad, ese medio mierda de perro, vamos. Pero le voy cogiendo cariño. Le estaba ladrando a una popera de postal y me han venido ciertas cosas a la mente que mejor explicar en un post aparte.