jueves, 4 de diciembre de 2008

Yo soy aquel negrito del África tropical...

Últimamente me ha dado por pensar a cerca de ciertos matices de las palabras que hacen quedar como un idiota a quien las pronuncia. El término que más me llama la atención es afroamericano. Desde la reciente victoria de Obama es una palabra que ha salido a la palestra varias veces, empleada por aquellos que no quieren usar el vocablo negro por considerarlo despectivo u ofensivo. Como viene siendo habitual, la estupidez y la mojigateria vencen a la verdad.

Podemos estar horas discutiendo sobre si Obama es más o menos negro, si es café con leche o un negro desteñido. La verdad es que Obama es mestizo por lo que entraría en la escala de grises que es la vida. A mi, la verdad, si es blanco, negro, verde o a cuadros, ya que el color de su piel no le salva de ser el nuevo presidente de la Corporación EE.UU. que es lo que verdaderamente va a gobernar y el que piense lo contrario que se acuerde del record de recaudación que consiguió Obama para esta campaña electoral. Que los ricos nunca dan nada a cambio de nada. Si lo hicieran todavía vivirían en una granja de Kentucky, retozando con los cerdos y apareándose con sus hijas.

Pero el asunto del que quiero hablar es el empleo de la voz afroamericano. Se denominan así los negros de los Estados Unidos de América del Norte como modo de defensa de sus orígenes y sus tradiciones. O eso dicen. Es curiosos como aquellos que quieren distinguirse de los demás habitantes del país son los más integrados en una cultura del despilfarro, del derroche, del consumo del american way of life. Entre los afroamericanos se registran mayores índices de obesidad y, a pesar de llorar por que no tienen comida ni alimentos, sus hijos llevan el último modelo de Nike Air Jordan y juegan con una Playstation 2 (tampoco vayamos a creer que pueden hacerse con una Play 3 por medios lícitos, cuando ni siquiera un funcionario lo puede hacer, que cuesta un huevo y parte del otro). Estos afroamericano crean una cultura basada en refritos de ideas políticas y sociales en las que ellos son el centro. Esto es curioso, pues se parece al nacimiento del judaísmo, cuando las tribus del desierto de Judá se inventan una historia en la que ellos son el pueblo de Dios, haciendo que sus penurias sean más llevaderas. Es lo más fácil del mundo: como soy un marginado, creo un nuevo credo en que yo sea el centro y los demás queden excluidos con lo cual creo un nuevo círculo, una vez que me han echado de otro más grande.

Pero lo que más me gusta de todo no son sus raíces políticas o culturales (estas últimas casi inexistentes fuera de la música) sino el echo del prefijo afro-. Nunca he escuchado a un negro hijo de un español y un africano referirse a si mismo como afroeuropeo o afroespañol. Ni en países donde la presencia de negros es mayor que aquí como en Inglaterra o Francia. Aunque hagan una vida a parte de los blancos no se refieren a ellos mismo como afroingleses o afrofranceses por es una gilipollez y lo saben. Y no vale la excusa de que los negros yanquis fueran hijos de esclavos. Los negros franceses y británicos provienen de colonias que las metrópolis se encargaron de esquilmar y arrasar, forzándoles a huir a los países europeos, cosa que es más traumática que la "expropiación forzosa" a la que fueron sometidos los negros yanquis. Por que si te secuestran para venderte como esclavo, tú dispones de una excusa muy buena: ellos me llevaron, yo no quería; pero lo que hicieron las potencias europeas (a parte de traficar con esclavos, que también lo hicieron) fue el forzar a que la gente tomara la decisión de tener que emigrar a Europa, siendo los africanos quienes tomaran la decisión, sólo pudiendo descargar parte de la culpa en los europeos.

Es por ello que me parece del todo inapropiado el tono lastimero y quejumbroso de los afroamericanos, como quieren que les llamemos, cuando ni siquiera saben reivindicar como es debido el legado que dicen defender. Las manifestaciones culturales de raíz africana que mantienen vivas apenas alcanzan a su música (que si que fue violada por los blancos) ya que en las demás artes plásticas la influencia africana en sus obras es apenas perceptible salvo en aquellos que si que han emigrado a EE.UU. en el último siglo por la inestabilidad política africana. Que quiere decir todo esto: que dejen de quejarse todo el día y hagan algo de verdad por la recuperación de su pasado y su dignidad perdidas, que no se queden en sus casa pidiendo, que salgan y actúen. Y se reconozcan como lo que son: norteamericanos, aunque sean los desechos de la norteamerica paleta y rural. Y que dejen de emplear el prefijo afro- a no ser que hayan nacido en África y luego te hayas trasladado a EE.UU., con lo cual tendrías doble nacionalidad y doble "continentalidad"

martes, 25 de noviembre de 2008

Diga que le debo

Este fin de semana fui a Vigo en una visita relámpago en la que, prácticamente, me pasé más tiempo en el tren que en casa. A pesar de la incomodidades y del excesivo tiempo que le toma a la vetusta locomotora llevarnos de Bilbao a Vigo, nada menos que 11 horas, esta vez tuvieron a bien deleitar a todos los viajeros, y no solo a los de preferente, con varias pinículas de elevada calidad y reconocido prestigio. A pesar de leer, ya sea en papel ya sea on-line, varias revistas de cine sólo pude identificar una de la películas y de ella, o más bien de su director, es de lo que quiero hablar.

La película es esa oda a la pirueta fílmica y al requiebro argumental amen de otras cabriolas más físicas que es Mission: Impossible 2 (el link va en inglés que está más completito de morralla) perpetrada por un tandem que hacen innecesarios a los otros dos jinetes del Apocalipsis: John Woo y Tom Cruise.
John Woo es un tipo al que toda persona que le guste el cine de acción adora. Rectifico, adoraba. Cuando no era más que un chinorro que hacía pelis de amarillos repartiendose hostias como panes de rosca y disprando tiros como si de una convención de la Asociación Nacional del Rifle se tratase, ahí molaba. Era super- cool, hasta los críticos más clasicorros y apolillados reconocían su mérito y destreza. John Woo era sinónimo de acción, que coño, él era la ACCIÓN en estado puro.

A principios de los años noventa el cine norteamericano empezaba un declive que le llevaría a la situación actual. Lo que viene a ser un : de aquellos polvos estos lodos. Es en esa época cuando empiezan a desembarcar diferente directores extranjeros en Holywood: Roland Emmerich, Paul Verhoeven o Wolfgang Petersen, por poner algun ejemplo. Si os fijais, son tipos que cuando llegaron a los EE. UU. realizaron buenas películas siguiendo con la estela de sus trabajos europeos, mucho más duros y descarnados que el entertaiment yanqui para jovenzuelos cara granos. Por esa época arriba también nuestro amigo Woo, John Woo a la tierra de las oportunidades. Y no venía con cualquier cosa debajo del brazo. Traía, todavía calentita Hard Boiled. Si quereis una película de detectives más duros que el acero que no les tiembla el pulso, miradla. Pues con esa última obra maestra del cine hongkonés llegó nuestro amigo a los Estados Unidos. Y lo primero que hizo, como para dejar claro que él no venía a hacer películas sino bodrios fue dirigir a Van Damme en Blanco Humano. Toma ya, eso es entrar por la puerta grande, como Hitchcock dirigiendo Rebeca nada más pisar suelo yanqui o como Orson Welles levantando Campanadas a Medianoche en medio de la estepa Castellana.

La historia de nuestro amigo Jonhy B Woo en suelo extraño no había echo más que empezar. A esta obra maestra le siguieron cosas como Broken Arrow, Face/off o Paycheck (me niego a poner más links no vaya a ser que toda esta cantidad de mierda interconectada colapse el intenné).

Volviendo al principio del post, mientras veía Mission: Impossible 2 (con dos eses, dos puntos, dos eses y un dos, ojo, cuidao) me fijé en el número de planos a cámara lenta que había en la primera parte de la película (no resistí más). El número se sitúa entre 20 y 25 y eso que no nos hemos metido en faena. Luego ya empiezan las persecuciones, los tiros, las palomas de los cojones,... Y más de uno se preguntara, con buen tino: ¿a donde quieres ir a parar? Muy sencillo: hay directores que deberían devolver todo el dinero que han ganado con sus películas, PERO, no vale con ser un Uwe Boll de la vida, puesto que es harto fácil, sino que primero debes de ser un director prometedro, incluso tener películas buenas para luego convertirte en una mierda sobrevalorada bien por la crítica, bien por la taquilla, bien por ambos.

Y me puse a pensar a que directores le reclamaría el parné que me dejé viendo sus bodrios antes de que la ey¡Mula viniera a resolver este problema. El primero en acudir a mi mente fur Amenábar, nuestro petit prince de la cinematografía. Creo que debería devolver todo el dinero que haya tocado desde que terminó Tesis, película que se salva únicamente por ser la ópera prima del chaval, por que vista años después la cosa empieza a flojear que da gusto. Abre los ojos es una película que ya hemos visto tantas veces en donde realidad, sueño y ficción se entremezclan jugando con el espectador; y lo de Los Otros ya es de traca pues es un remix entre "Una vuelta de Tuerca" de Henry James y una obra teatral londinense titulada "The Others" en la que los vivos resulta que están muertos y los muertos son los vivos. De "Mar Adentro" sólo comentar que desde que vi la versión gallega en la que a Ramón Sampedro lo interpreta el actor principal de la más longeva telecomedia gallega, Ernesto Chao, me niego a reconocer ningún valor artístico a la peliculucha de Amenábar. Ahora el tipo anda perpetrando otra magna obra que será alabada por los críticos españoles en lo que será el acto coprofágico del año junto con el estreno de lo nuevo de Almodóvar del cual paso de hablar por respeto a ciertas películas de los ochenta y de haber formado un grupo junto a Fabio McNamara.

Remato por hoy esta diatriba pero me quedan en el tintero otros directores a los que pedir que devuelvan el dinero. Aquí un adelanto: John Singleton, Julio Medem, Mathiew Kazzovitz y alguno más.

ACTUALIZACIÓN: Aquí os dejo un video de Siniestro Total ijnterpretando el tema que da título a este post:

martes, 18 de noviembre de 2008

Revuelta en el frenopátiko

Aupa familia. Vuelvo a reengancharme a este vuestro blohs preferido para realizar un pequeño análisis de la actualidad y de ciertas cosas que me causan molestias en mi inmaculado escroto. Antes de nada informar que en la actualidad me encuentro bien de salud tras la operación de cambio de género donde mudé del tan simple género narrativo a otro más acorde con mi condición de líder de masas con esencia mesiánica como el género épico.

Tras esto me gustaría comentar que las cosas en Bilbao van bien, podrían ir mejor, sí, pero aunque no viva en la mansión Playboy ni conduzca un Lamborghini Gallardo Superleggera las cosas podían ser mucho peores; podía vivir en Madrid disponiendo de la misma pasta. Para todos aquellos que no sepan nada de mi vida más reciente (esto es, los últimos cinco meses) comentar que empecé un curso de Dirección de Fotografía el cual ha resultado ser bastante interesante, pues va a aportar una serie de personajes dignos de ocupar el Olimpo de No puedo creer que exista gente así realmente. Pero de momento mantendré un prudente silencio hasta que las hostilidades se hayan abierto definitivamente. Actualmente, me encuentro en la fase de puyas y triples sentidos con piruetas cómico-festivas que, auguro, tendrá su primer clímax durante la cena de Navidad alimentada por un par de botellas de rioja y algún que otro cigarrito de la risa.

Pero a pesar de ser un chico de evidente atractivo físico y estar en edad de merecer, no todo es un camino de rosas. La primera piedra esta representada por unas obras que están realizando en la bella fachada de mi noble vivienda, sita en el Casco Viejo de Bilbao (vamos, a tiro de lapo del kilómetro cero del mundo y, por extensión, del Universo conocido). La obrita de marras, perpetrada por una suerte de Manolos y Benitos multiculturales, lleva tocádonos (a mí y a mis compañeros de piso) los cojones durante más seis meses y lo que te rondaré morena. En este tiempo he tenido oportunidad de apreciar los diferentes métodos de pasividad laboral obreril así como de chapuzas varias que darían para escribir una segunda parte de la novela Guerra y Paz, aunque en esta secuela habría un mayor desarrollo psicológico de los personajes motivado por el deterioro de nuestro estado mental de tanto lidiar con esta panda de vagos que dicen llamarse obreros de la construcción (nada que ver con los apuestos y gallardos obreros protagonistas de uno de los más insignes capítulos de la serie Búscate la vida- aquí 1 y 2).

Otro aspecto negativo es la falta de trabajo remunerado que me ayude a sobrellevar las penas. La tan cacareada crisis se ha convertido en una excusa perfecta para no tener que dar oportunidades a la chavalería en el mercado laboral o, peor aún, ofrecerle unos salarios y unas condiciones laborales que convertirían un taller clandestino de confección vietnamita en un centro ejemplar en el trato al proletariado.

Aún con todo, estoy contento en esta ciudad y estoy ya aclimatado perfectamente a los usos y costumbres de los bilbaínos. Los potes y los pintxos conforman parte de mi exigua dieta pero todo sea por ser un txikitero de pro. También mi modo de pensar se va pareciendo más al de un bilbaíno como dios manda y se me calienta la boca rápidamente a la hora de exagerar algo, apostar o de retar a alguien. Esto es un punto fundamental para que a uno se lo considere "del mismo centro de Bilbao", puesto que un buen bilbaíno no tiene miedo a nada ni a nadie si de por medio hay una apuesta que justifique la futura estupidez a cometer. Como muestra un botón: el padre del gran boxeador Urtain murió durante una apuesta al retar a sus amigos a que aguantaba que 10 personas le saltaran sobre el pecho una detrás de otra; el hombre lo consiguió, pero enchido de orgullo, dijo que saltara otro más que los diez primeros le habían parecido un calentamiento; el problema fue que el undécimo le hundió el pecho, bastante perjudicado a esa alturas, matándolo en el acto. Pero a pesar de esta historia que puede causar sorpresa en más de uno ante tamaña estupidez, he de decir que al padre de Urtain se le tiene respeto por haber muerto en medio de una apuesta tan épica.

Otra cosa que he podido vivir ha sido el Aste Nagusia o Semana Grande de Bilbao celebrada en Agosto y que demostró ser una batalla contra el sentido común y las mas elementales formas de desarrollo humano. El Aste Nagusia es una semana donde el kalimotxo, la cerveza y el speed corren por las venas de toda persona menor de cuarenta años como si fueran a ser prohibidas al día siguiente. A estas sustancias han de añadirse cientos de miles de millones de pintxos que uno ingiere para mantenerse en pie. La combinación Champiñones con salsa picante regados con kalimotxo del infierno y aderezado con gramos de speed produce en los sujetos un estado alucinatorio- acelerado que provoca situaciones que pueden parecer extrañas en cualquier otro lugar pero de lo más normal para los locales. Si queréis tener una idea aproximada, leeros el libro Payasos en la lavadora de Alex de la Iglesia. Es un libro que da una imagen aproximada pero que se queda corta en cuanto al descerebre y la anarquía reinante.

Por lo demás, hemos visto todos como el mundo se va otra vez a la mierda (y van...), un negro es presidente de los EE.UU. (aunque si uno escucha la COPE o ve Intereconomía parece que es un ario con adicción a los rayos UVA como Zaplana), la televisión y el cine estatal (así se refiere un vasco a todo lo venido de allende la Rioja) son una castaña y que a mis hijos los educaré para que roben y trinquen todo lo que puedan del erario público pues no sólo vivirás de puta madre sino que harás entrevistas de altísimo nivel con damas de la pequeña pantalla como ARghhh y Mari Tere Campos. Y por si fuera poco, el imbécil del Pablo Motos no se ha matado todavía en uno de los experimentos de mierda que hacen en su subprograma.

En fin, me voy a ir al bar que casi es la una del mediodía y sólo me he tomado treinta y siete vino y cuarenta y cinco pintxos. Agur.

Y de regalo: Bilbao por la frikipedia.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Lo que la verdad esconde

Tras este pequeño parón debido a las continuas fiestas que asolan este bello paraje del norte peninsular retorno con un pequeño comentario que surge al hilo de estas noticias: ¿Qué ocultan nuestro hijos?, y EEUU nacionaliza dos empresas hipotecarias.

Primera noticia:
No creo que se deba realizar un libro acerca de lo que los hijos ocultan a sus padres puesto que, en mi opinión, la ocultamiento de la información es lo que hace que no nos tiremos los trastos a la cabeza. Esto es aplicable a todos, no sólo a las relaciones paterno- filiales sino también a las relaciones amoroso- sexuales o las relaciones empresariales. Es una obligación de la persona cayar ciertas cosas para no herir, profundizar en el daño o simplemente para proteger a otros, en especial a los que más queremos.
Está claro que el conocimietno de este hecho surge en nuestra adolescencia, cuando comprendemos que nuestros padres prefieren sospechar que es lo que hacemos por las noches, por poner un caso extendido, a conocer que es lo que pasa realmente. Por otro lado, es frecuente escuchar que la sinceridad es la clave en las relaciones de pareja cuando esto es una estupidez. La razón es bien sencilla, si somos totalmente sinceros con nuestras parejas perderemos nuestra autonomía y pasaremos a ser un todo formado por dos personas que lo saben todo el uno del otro. También hay que destacar que cuando en una pareja se decide ser sincero el resultado, generalmente, no resulta satisfactorio puesto que la información intercambiada va a llenarnos de suspicacias y conjeturas que hacen más mal que bien.
En cuanto a la información que ocultamos a nuestros padres significa la reafirmación de nuestra independencia así como la construcción de nuestro propio universo fuera de la órbita paterna. También añadir que nuestros padres conocen bastante que es lo que hacemos cuando no nos ven pero no desean que se lo confirmemos pues mientras sea una sospecha (que ellos saben que en gran parte es cierta pero no deja de ser sospecha) será un pensamiento más y no entrará dentro del campo de las realidades.
Y todo esto no es más que manejo de información. Esta herramienta es algo que empleamos continuamente incluso sin darnos cuenta y que es el eje de la política, la economía, las relaciones sociales,... Por ello aquel que maneja la información es aquel que ostenta el poder (los dirigentes no son más que las caras visibles de los grupos de poder informativo). Un ejemplo de manejo de información lo hemos tenido recientemente en el Congreso Republicano de los EUA con la figura de Sarah Palin y la historia de su hija menor de edad preñada y también con un a denuncia por abuso de poder cuando era gobernadora de Alaska. Si quereis saber como se maneja la información a todos los niveles, conseguid la serie "El Ala Oeste de la Casa Blanca" y disfrutad.
Segunda noticia:
Creo que la intervención del gobierno yanqui es la mejor muestra de que el sistema de libre mercado es una de las mayores patrañas que existen. Cuando las cosas van bien, los empresarios hostigan al gobierno para que no meta a no ser para que le baje los impuestos o les proporcione mayores exenciones fiscales. Mientras, cantan loas al libre mercado y su grácil bailes de números en los que sus beneficios suben y suben y no dejan de subir. ¿Pero qué pasa cuando sus maniobras financieras se vuelven en su contra? Se arrodillan implorando clemencia ante el Estado y pidiendo que nuestro dinero, el de todos los contribuyentes les ayude a salir de la crisis que ellos han creado. Como siempre, seremos los ciudadanos los que paguemos el pato.
No quiero que nadie piense que soy un anticapitalista, nada más lejos de la realidad. Lo que creo es que ya eshora de ir reformulando el modelo económico mundial. Aquel que piense que tenemos un sistema político y económico- financiero perfectoestá muy equivocado. Pasarán varios siglos hasta que el hombre pueda vislumbrar el sistema económico que aporte estabilidad y (por qué no decirlo) aburrimiento, puesto que las crisis serán apenas una brisa de mayo comparadas con estos huracanes que nos azotan.

miércoles, 4 de junio de 2008

Y un vigués vino a Bilbao...

Pues eso parroquia que ya ando por Bilbao como si fuera un vasquito más, de potes y pintxos por el casco viejo. La verdad es que la cosa va bien y a ver si el verano nos respeta y hace buen tiempo para poder ir a la playa.

De momento me he librado de las lluvias por qué me fuí a Madriz a ver a los Rage against da machindaaaaa y luego me vine a Vigo un par de días a descansar. Pero voy acumulando historias para contaros más adelante, tranquilos.

domingo, 13 de abril de 2008

Aunque no seas de Bilbao, ponte la txapela a medio la´o

Pues si amigos, parto a una nueva aventura que se desarrollará en el Botxo. Durante unas semanas estaré incomunicado pero prometo seguir despotricando contra todo lo divino y humano desde la margen izquierda del Nervión. Así que no os entre la ansiedad cuando veais que el ritmo decrece, todavía más, en cuanto a publicaciones; simplemente estaré acumulando anécdotas para relataros.


viernes, 4 de abril de 2008

Do The (r)Evolution, baby

Antes de entrar en materia un pequeño comentario sobre el tema de la niña asesinada en Huelva. Me parece de una hipocresía inconcebible que los dirigentes que construyen y aprueban unas leyes deficientes culpen a los ejecutores de las mismas (jueces, fiscales y demás trabajadores judiciales) de los errores contenidos en los tramites burocráticos. Si una ley está mal redactada para favorecer ciertos intereses (esto es de especial relevancia en las leyes sobre corrupción) no es problema del juez que tiene que ceñirse al contenido de la ley. También el funcionario tendrá que tramitar una serie de papeles que hagan que una sentencia lleve el curso que se dicta desde el poder legislativo. Y cuando un funcionario tiene una sobrecarga enorme de trabajo como pasa en España, no puede saber que entre el mogollón de expedientes que tiene que tramitar hay alguno de especial importancia.

La solución no es joderle la vida a un juez, es joderle la vida a los jueces que tienen que lidiar cada día con unas leyes que parecen hechas por el gemelo malvado de Satán. Fin de la interrupción.

Y ahora a lo que iba. Me he leído Persépolis, el cómic de Marjane Sartrapi y cada vez estoy más concvencido que las revoluciones nunca resolverán nada. Pero primero hay que señalar dos tipos de revolución: la puramente ideológica (la francesa de 1789 o las revoluciones rusas del s. XX), y por otro las revoluciones con un amplio transfondo religioso como la revolución iraní que nos narra Marjane Sartrapi en su obra.

Las revoluciones de base religiosa, sea cual sea la religión, nunca llevarán a ningún sitio ni aportaran ideas de cara al futuro, a parte de que habrá que impedir que se vuelva a producir una revolución de carácter religioso. La razón es muy sencilla.


La retórica y la dialéctica de la religión es simple y boba: las cosas se hacen como dios quiere que las hagamos o, en su defecto, como los """grandes sabios""" han interpretado a partir de la """palabra de dios""". Esto hace que las decisiones adoptadas lo sean de una forma totalmente arbitraria, y si no es el caso, para favorecer al hombre sobre la mujer. Lo cual anula la esencia misma de la revolución, en la que se debe producir un cambio radical respecto al régimen anterior que suele ser bastante tradicionalista. Sin embargo, las revoluciones religiosas son de otra forma: una nueva corriente extremista decide imponer sus ideas anulando la supuesta libertad que trae consigo la revolución. En este apartado coincide con las revoluciones comunistas puesto que el comunismo y el capitalismo no son más que modernas religiones donde el dinero es el nuevo dios.

Además, al ser una revolución religiosa puede ser más facilmente manipulada que una revolución ideológica, puesto que en el caso de la segunda una cambio en la política del gobierno podía ser visto como una traición a unos ideales. En la religiosa, cualquier cambio se justifica diciendo que así lo quiere dios.

En las revoluciones puramente ideológicas se aprecia un problema básico: el hombre ansía el poder sobre todas las cosas. Es por ello que todas las revoluciones de izquierdas han fracasado en su momento y no ha sido hasta tiempo después que sus ideas se pulieran y se integraran en un sistema más democrático. Hay que dejar claro, que las verdadderas revoluciones empiezan a finales del s. XVIII pues las comunicaciones habían mejorado lo suficiente para que las ideas de los principales líderes tuvieran un reconocimiento amplio.

Aunque la mayoría de esta revoluciones acaban traicionando las ideas que la alumbraron (vease el caso ruso), no dejan de ser ideas que han sido razonadas y debatidas por una serie de personas. Estas, han dado sus argumentos a favor y en contra y moldearon el sustrato ideológico final. Siguiendo con el ejemplo ruso, la ideas de Lenin o Marx pueden gustarte más o menos, pero son ideas que han sido meditadas y expuestas en forma argumentativa y que siempre admiten críticas, no como la religión, que considera a la crítica una herejía o una blasfemia. Y mientras que la mayoría de las revoluciones puramente políticas (o ideológicas) persiguen una - utópica- igualdad entre los ciudadanos; la revolución religiosa persigue la separación de la sociedad en grupos según su conocimiento de la """palabra de dios""".

De todas formas, nunca he creido en la revolución como solución a los problemas del presente. Igual que la revolución frnacesa fue la solución para los problemas surgidos a lo largo del s. XIX y XX, es probable que un comuncapitalismo o un capitalcomunismo, en los que se recogan ciertas ideas de el comunismo más ideológico puedan ser la solución a los problemas del s. XXI. Lo que si tengo claro es que ninguna revolución que implique el uso de la fuerza para su imposición y desarrollo (que no para su acceso al poder) está totalmente equivocada. Siguiendo con los ruso, me parece lícito en su caso el empleo de la fuerza para derrocar al zar, pero me parece deleznable las purgas y el sistema represor creado para mantener el sistema comunista ya que si no te gustaba que te impusieran una ideas, ¿por que, ahora que estás en el poder, le tiene que gustar a la gente que TÚ les impongas tus ideas?

ACTUALIZACIÓN: El video de la canción de Pearl Jam, Do the evolution que inspiró el nombre del post: